9 August 2017

La principal medida sería educar en administración de negocios con los valores éticos que necesita la sociedad en Cuba. Esto no puede constituirse una lucha interna: Estado vs cuentapropistas; empresas estatales contra emprendimientos privados. Allí perdemos todos. Creo que cada cual debe buscar su rol social.

 

De momento, los que son emprendedores en Cuba (llamados trabajadores por cuenta propia), se pueden sentir ahogados y cohibidos por los que toman decisiones como las publicadas el primero de agosto de 2017 en la Gaceta Oficial Extraordinaria No. 31. Tal parece el año 1998 (si la memoria no falla demasiado), cuando se fueron restringiendo y eliminando las actividades económicas admitidas cual válvula de escape, en 1993. Se vienen encima de muchos cubanos con sueños criollos de echar pa´lante desde Cuba; el desgano y la impotencia. 

El Estado, como si no fuera su responsabilidad la mayor parte de las causas por las cuales hay que imponer el orden hoy, echa las culpas hacia los que se sienten aún prejuiciados, perjudicándolos. Sí, es cierto que hay que tomar medidas porque, según dice el periódico Granma del día 1 de agosto: “La más reciente evaluación al desempeño de este sector permitió comprobar, entre otros elementos, que se utilizan materias primas, materiales y equipos de procedencia ilícita; persiste el incumplimiento de obligaciones tributarias y se subdeclaran ingresos; falta de enfrentamiento y solución oportuna a los problemas; subsisten imprecisiones e insuficiencias en el control; así como se constatan  deficiencias en la contratación económica para la prestación de servicios u oferta de productos entre personas jurídicas y personas naturales”. Se podrían catalogar estas razones con muchos adjetivos… quien escribe prefiere analizarlas un poco. 

Procedencia ilícita de insumos y equipos: todo el mercado mayorista está en manos del Estado, incluyendo las posibilidades de importación. Ni siquiera hablar de crear otro mercado mayorista alterno para los privados y tercer sector (cooperativas, empresas con enfoque social, de economía solidaria, etc.), eso sería otro error. Sólo se trata de permitir el acceso a esos proveedores. Incluso, pudiendo importar los privados desde Estados Unidos podría solucionarse muchos problemas a instituciones estatales. Pero no, acá hay que hacerlo todo difícil y alegal. Si se le aprueba la licencia a una persona para realizar la actividad de OXICORTADOR, sabe que trabajará con oxígeno y acetileno, que vivirá de eso, que mantendrá su familia; hay que ser muy… inocente para no darse cuenta que si no puede acceder legalmente a esos insumos entonces lo comprará por la izquierda, casi siempre desviado/robado de una institución estatal.

Falta de enfrentamiento y solución oportuna a los problemas: Quien escribe no entiende el planteamiento, ni concuerda. ¡¿Que los cubanos no buscamos soluciones a los problemas?! Creo que quien dice eso no está en la Cuba que conocemos la mayoría. Bueno, ese sentimiento/valor/característica del cubano se exacerba en los cuentapropistas, al punto que ser EMPRENDEDOR describe muy sabiamente en ambos casos. Incluso ante los problemas que son estructurales en nuestra economía, las imposibilidades de importación comercial, la incultura económica y de negocios, etc largo.

Insuficiencias en el control: Supongo que habla de quienes deben controlar: ONAT, Contraloría de la República, MTSS, DIS, Gobiernos locales, MINSAP, entre otros. Bueno, ¿y eso qué medidas trae aparejado para esos órganos? Si tienen problemas con la labor que realizan se debe tomar medidas con ellos, no sobre quienes deben controlar, encauzar y regular. La principal medida sería, primeramente, educar en administración de negocios con los valores éticos que necesita la sociedad cubana.

Deficiencias en la contratación económica: Los que más experiencia tienen de esto son las empresas y entidades estatales, y son precisamente sus funcionarios los que están “promoviendo” esa corrupción. Inflan los contratos por tal de quedarse con una parte de la facturación, recibiendo “regalos” para que los aprueben. Y, ¿por qué? Salarios de miseria cuando a veces amasan miles o millones, degradación de valores y de la ética, envidia de quien trabaja y gana acorde a su esfuerzo o capacidad (casualmente uno de los principios del socialismo científico).

Esto no puede constituirse una lucha interna: Estado vs cuentapropistas; empresas estatales contra emprendimientos privados. Allí perdemos todos. Creo que cada cual debe buscar su rol social: hoy el Estado es juez y parte, administra y también regula. Eso no está bien. Tiene que regular y controlar más, tanto a las empresas privadas extranjeras, los emprendimientos privados cubanos, empresas estatales, las cooperativas no importa la actividad que realicen; encauzar los mercados con igualdad de condiciones, derechos y deberes para actor.

 

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