15 August 2016

Por: Msc.Ernesto Figueredo Castellanos
Desde el año 2007 se celebran en la majestuosa Casa Sacerdotal San Juan María Vianney, los Seminarios de Ciencias Sociales y Doctrina Social de la Iglesia (DSI). La coordinación de este proyecto ha estado a cargo de Antonio María Baggio, profesor y filósofo italiano, del Movimiento de los Focolares. Por la parte cubana, José Ramón Pérez, por la Comisión Nacional de Laicos, ha facilitado las gestiones, siempre con la compañía del Movimiento de los Focolares en Cuba. Se ha hablado de filosofía, derecho, psicología, políticas públicas para el desarrollo, economía, democracias; siempre con profesores de talla internacional como Luigino Bruni, Alberto Lo Presti, Cristina Calvo, Vittorio Peligra, Robert Roche, Antonio Márquez, Rodrigo Mardonez y otros que han venido desde Italia, Chile, Brasil, Argentina, España. Pero los Seminarios no son solo un encuentro sobre el compartir herramientas del conocimiento para la construcción de nuevas personas que se preparen para el presente y el futuro de Cuba. Los Seminarios han sido, sobre todo, un encuentro de diálogo, de con-vivir, de reflexión sobre los temas contemporáneas pero desde la fe y la fraternidad. Han asistido personas de distintas creencias religiosas, ideologías políticas, regiones de Cuba. 
Los Seminarios han sido una guía, en lo personal y profesional, para quien escribe. Descubrir un sentido más humano de la economía, un sentido más allá de ganar y distribuir recursos y dinero; todo eso y más fue para mí, descubrir la economía de comunión (EDC) precisamente en los Seminarios. La posibilidad de involucrarme y comprometerme en construir y modelar organizaciones económicas que, más que el dinero, busquen la felicidad de las personas, de todos.
Pero este Seminario, del 3 al 7 de agosto, fue diferente. Ahora nos tocó ser los profes. ¡Increíble, que compromiso! Junto a Baggio, esta vez hablando sobre la antropología para descubrir una persona para amar y vivir en sociedad, nos tocó mostrar la EDC de hoy y para Cuba. Kike, Miguel y yo asumimos los temas y los trabajos en grupos.
Desde los antecedentes en la Florencia del Renacimiento Italiano hasta el llamado de Chiara Lubich en Sao Paulo, el marco teórico, el desarrollo en 25 años en cerca de mil empresas, polos industriales en 4 continentes, llegando a la realidad cubana.
Los participantes al Seminario (más de 40 desde Santiago de Cuba, Guantánamo, Camagüey, Pinar del Río, La Habana, Artemisa) se fueron acercando a la propuesta de la EDC que puede humanizar los ambientes de trabajo, los emprendimientos, el mercado y la economía en su conjunto; pero desde nuestro actuar como consumidores, trabajadores, clientes, empresarios.
En cada tema, cada café, comida, trabajo en grupo, rato libre; fue un compartir total. Cuando pensamos que íbamos a dar, siempre recibimos más.
Se incrementa nuestro compromiso con la EDC. Son muchos más los cubanos que saben hoy qué es, lo que significa y cómo se puede desarrollar desde nuestra cultura y valores.
El bien común y la felicidad de los cubanos es la meta de la semilla que porta la EDC y que debe saber interactuar con otras propuestas. La EDC es un contribución más a que nuestra nación se convierta en próspera y sostenible, y también más fraterna y feliz.

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.